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EL OXIGENADOR de Maximiliano Guzmán

  • Foto del escritor: Maximiliano Guzmán
    Maximiliano Guzmán
  • 15 ago 2023
  • 7 Min. de lectura

Actualizado: 23 oct 2024


Estoy viajando hacia mi decimoquinta consulta con la Doctora Némesis Clemente. Ella en la

consulta anterior me aseguró que no voy a perder la vista.

Una pequeñísima ramificación en mi rostro originó una raíz que nace desde el principio de mi

nariz y se ramifica por mis dos ojos, exactamente por la cuenca de mis dos ojos, dándome un

gravísimo malestar y sintiendo como si a cada hora, uno de mis ojos podría soltarse por el

crecimiento de una rama. De ella depende que mis ojos sobrevivan al ramal. Cada consulta

cuesta un dineral. El Laboratorio Thunberg no se hace cargo del tratamiento.

— Están en el contrato que usted firmó. Si, ¡usted! — me dijo un hombre trajeado con un

casco de oxígeno en la Recepción del Laboratorio.

Quisiera haberle pedido que me leyera la letra chica.

Es que sucede que los cientificistas, médicos y experimentadores del Laboratorio de la

Corporación Thunberg prometieron mediante una Cadena Nacional, junto al Presidente de la

Nación, hacer un mundo mejor, con obediencia y respeto hacia el Medio Ambiente. Pero en el

medio del ambiente quedamos nosotros firmando un documento junto con nuestro carnet de

identidad donde procedíamos a poner nuestro cuerpo a beneficio del planeta. Me enorgullece

haberlo hecho, no es que me arrepienta, fue una decisión exclusivamente mía y del resto de la

mitad del país que accedió a ser parte del plan, un plan mayor, inconsistente y de alto grado de

experimentación. Un gato siempre necesita ratones. Y si el gato es un compendio de

accionistas que financian una utopía a costas de cuerpos ajenos…pero está bien, acepto que

no todo pasó como hubiese deseado pero yo quería cambiar mi cuerpo, mi tez trigueña, mis

ojos marrones y mi voz grave. Necesitaba un nuevo incentivo para conseguir novia, casarme,

tener hijos que cuidar y jubilarme con un sueldo pasivo del Estado Mayor. Estoy seguro de

haber conseguido lo del Sueldo y de haberme insinuado con varias muchachas sin llegar a los

besos y comprendiendo juntos el horror de darnos cuenta de que, a condición y contrato, la

nueva programación de nuestros genes por el laboratorio, en una desdicha infeliz, nos ha

dejado completamente infértiles. Eso podía suceder. Y es que sucede. “Efectos secundarios de

la transformación”

El Doctor Beatriz Marcel, Director del Área de Comunicación y Promoción Institucional de

Thunberg pudo ofrecer en un programa de televisión una explicación a la imposibilidad de

engendrar.


Es incompatible La Madre Naturaleza con McDonald’s


Palabras más o palabras menos, a eso le siguió:


Aún hay empresas que nos venden productos fumigados con agrotóxicos, aún hay empresas

que contaminan nuestro lugar de residencia con pesticidas y aviones Chemtraills.

Esas empresas pertenecen a las grandes esferas de poder y no podemos detenerlas a menos

que empecemos una guerra. Una Cuarta Guerra Mundial.


En el programa de televisión el entrevistador aplaudió de pie al Doctor.

¿Acaso el Doctor no es financiado por Burger King y la Cadena de Supermercados Walmart

además de las Farmacéuticas que coordinan los medicamentos que consumimos todos los

Oxigenadores?

Ese es un punto que puedo abarcar con raciocinio y una postura ideológica lejana a la media

de la comunidad en que estoy inmerso.

Mi opinión formal sobre el tema es este:


Es imposible creer que un grupo experimental de cientos y miles de personas pueden hacer

variar el oxígeno en la Tierra. Para eso están los árboles, árboles que se cortan desde raíz para

estudiar sus composiciones genéticas para darle forma a una alteración en el ADN humano y

conseguir en la vacunación gradual, convertir al Ser Humano en una Planta de Oxígeno

parlante.

Haciendo así una revolución en los conceptos de la vida humana y planetaria.

Pero como el experimento está regulado por Monsanto, Marlboro y La Organización Mundial

de la Salud junto con Los Laboratorios Thunberg y la ONU, además del ético procedimiento

antiético de los dueños de las tecnologías por computadoras y viajes espaciales. Filántropos

recibiendo la dolarización en nuestros cuerpos mientras hacen mella en su aguantadero de

vanidad, es poco probable y es objetivo pedir una verdadera explicación a todo esto. Quienes

contaminan son quienes nos acusan a nosotros de contaminadores y es por esa causa que han

trasformado al Ser Humano en un monstruo, en un circuito de oxigenación mediante la

alienación y la subjetividad de creer que realmente estamos haciendo un bien al planeta. Me

cuesta orinar, me duele el trasero cuando quiero defecar, se me traba la lengua al hablar,

pierdo el conocimiento fácilmente y soy más inflamable que nunca. ¡A razón de salvar el

mundo…! ¡a razón de salvar el mundo!


Y allá va otra familia intentando escapar de Los Contra Natura, que arriba de sus motocicletas,

cargado hasta los dientes de ametralladoras, gas pimienta y espadas samuráis mandan el

mensaje polifónico de “GOTT IST NICHT MUTTER NATUR. KRVARATSKHELIA IST EIWEIß.” (Dios

no es la Madre Naturaleza. Kvaratskhelia es la proteína)

El hombre regordete corre por su vida, olvidando a su esposa y sus hijas adolescentes detrás

de él, a merced de la muerte definitiva. En definitiva, ellos no sobrevivirán y quizás nosotros

tampoco.

A esa familia, Los Contra Natura los desollarán en vivo para mostrar lo frágil que es el ser

humano.

Mostrarán en una red decodificada dentro de la página principal del Estado Mayor, en el

sector “Para el Pueblo, La Ceremonia Secreta”, con el título sobre un fondo rosa con letras

rojas: Außenseiter sollten diesen Text nicht lesen können (Los Forasteros no deberían poder

leer este texto) como los” injertos verdes”, generadores de la compost natural del ser humano,

logra formar un estado en el cuerpo que provoca después de una gran serie de dolores

intensos, la subversión contra el dióxido de carbono, conformando en cada individuo, una

capsula de Oxígeno hecha desde el mismo cuerpo vivo. Una vez habiendo mostrado esto con

un obsoleto Power Point, como en cada uno de sus programas, dirán a viva voz:


DIE LUFT IST VERPESTET VON CHEMIKALIEN UND DAS WASSER VERSCHMUTZT VON ABFALL.

SIE BAUEN ZUCHTANLAGEN, WLCHE EHER IN EINEN HORRORFILM PASSEN, ABER SIE SIN REAL.

IN DIESEN ZUCHTANLAGEN SPIELEN SIE GOTT! IM VOLLSTEN VOLLSTEN VERTRAUEN ZU IHREN

BARBARISCHEN TATEN FAHREN SIE IMMER WEITER IN RICHTUNG ABGRUND. DIE MENSCHEN

WAREN SCHON VON ANFANG AN ZUM SCHEITERN VERURTEILT.


(El aire está contaminado con productos químicos y el agua está contaminada con basura.

Están construyendo criaderos que parecen más de una película de terror, pero son reales. ¡En

estas perreras juegan a ser Dios! Con plena confianza en sus actos bárbaros, avanzan cada vez

más hacia el abismo. La gente estaba condenada desde el principio).


Para finalizar con la familia siendo desollada por su Metzger, que interpretando el papel de un

Sauce con cuchillos, colocará a la familia en una cama de metal en forma vertical, frente a

cámara mientras suena la canción favorita de Los Contra Natura:


Ich lieb dich, rote Rose, rote Rose, Rosemarie

(Te quiero, rosa roja, rosa roja, Rosemarie)


du-uhuh, nur du.

(tu-uhuh, solo tú)

Fühl, bitte fühl mich, fühl mich, bitte fühl mich, Rosemarie.

(Siénteme, por favor siénteme, siénteme, por favor siénteme, Rosemarie.)

du-uhuh, nur du.

(Tú-uh-uh, sólo tú.)

ich bau dir Schlösser aus Acryl, (ahhhh)

(Te construiré castillos de acrílico, (ahhh))

wir spielen dann Frau und Mann.

(jugaremos a ser marido y mujer)


Pero no es suficiente para lamentaciones. Quizá el mundo explote antes de que logremos un

cambio general, pero lo intentaron, lo intentamos y podemos seguir intentándolo. De alguna

manera más ortodoxa, más compasiva y sincera.


— ¿Doctora, usted cree en la providencia?

— Solo creo que debería tomar estás pastillas para sus ataques de ansiedad. Recuerde nunca

pero nunca, nunca, nunca, arrancarse las hojas del cabello ni del pubis. Es la anomalía la que

previene un deceso. ¿Usted entiende el grado de importancia que tiene hoy su cuerpo?

¿Entiende o no lo entiende?

Vuelvo a colocarme la ropa y con la honestidad de un niño o un borracho, le explico a la

Doctora mis problemas a la hora de relacionarme amorosamente con una mujer.

La Doctora sonríe y me entrega una tarjeta con un nombre en rojo, corazones en forma de

plantas y una dirección.

— Vaya aquí. Es un “Solos y Solas” para Oxigenadores.

Le agradezco y al salir de la clínica, observo como los que aún no firmaron el contrato para

oxigenar al planeta, sobreviven con máscaras de gas o cascos de oxígeno.

¿Podría ser uno de ellos?

¿Es demasiado tarde para ir hacia atrás y volver a mi vida anterior?

Pero no hay futuro para pensamientos del pasado.

Y una idea fugaz e imprudente llega a mi mente.


¿Y si me convierto a la religión Kvarats?

Pero el pensamiento es demasiado fugaz, demasiado inútil, demasiado serio para ser puesto a

conversación con mi conciencia moral.

Y me acerco a una Agencia de Taxis donde hay una mujer Oxígeno atendiendo el teléfono.

— Quiero un taxi…— le digo pero no me oye.

Entre nosotros también nos ignoramos, nos desquitamos por nuestra burda y brutal elección

de ser lo que somos, de vestirnos con este disfraz para toda la vida.

— Quiero estar muerto — vuelvo a hablarle a la mujer Oxígeno que deja por un segundo el

tubo del teléfono y me mira con su peor cara de elocuencia.

— Estamos con demora. Puede pedirle a un Contra que lo lleve. Quizá no regrese. Allí,

exactamente en la otra esquina hay una reunión de Contras dispuestos a deshacerse del

Apoderado Legal del Sindicato de Oxigenadores. Lo están tramando hace tiempo…disculpe,

sigo en conversación…— y la mujer Oxígeno retoma el habla al teléfono.

Y es una buena idea.

Después de todo, es una buena idea.

Pero… ¿sin mi oxígeno cuantos morirían?

¡Sin mí no habría peces, ni pájaros, ni pobres!

Es posiblemente una decisión apresurada pero viviré…viviré solo para saber que al final de mi

vida, he salvado una vida. La mía y por consiguiente, la de los demás.



Biografía

Maximiliano Guzmán (1991)

Nació en Recreo – Catamarca – Argentina

Estudió Cine y Televisión en La Universidad Nacional de Córdoba – Argentina.

Editor y Redacción en La Tuerca Andante En 2022 publicó la novela corta:

Hamacas (Editorial Zona Borde))

Ha publicado cuentos en las revistas argentinas: Espacio Menesunda, Revista Gualicho, Diario

Hoy Día, El Rompehielos, La tuerca andante, El Ganso Negro, Los Asesinos Tímidos, La Mancha

Zine, Salvaje Sur, Revista Catarsis, también en Chile: Revista Kuma, Chile del Terror, Revista

Phantasma, en México: Revista Delatripa, Revista Hueco, Revista Rito, Revista Escafandra,

Revista Anapoyesis, Revista Óclesis, Cósmica Fanzine, Alas de cuervo, en Perú: Letras y

Demonios y en Ecuador: Teoría Ómicron.

Participó en la Antología Internacional Sucio de Letras de La tuerca andante y en Uruguay:

Antología de Ciencia Ficción Dura y Erótica de Editorial Solaris de Uruguay.

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